¿Y ustedes —nos preguntó mi amiga Luisa, una empresaria española que vive en el Perú— pagan el seguro social a sus empleadas del hogar? Los presentes nos miramos sorprendidos y la incomodidad de algunos se hizo evidente. Su perspectiva de extranjera desnudó lo que hacemos o dejamos de hacer los peruanos, inmersos como estamos en nuestras costumbres y la conversación giró en torno a la responsabilidad social individual. Hablamos de integridad, de valores y de coherencia. De lo que hacemos o dejamos de hacer en la intimidad de nuestras conciencias, empezando por casa.
Y ustedes —nos preguntó mi amiga Luisa, una empresaria española que vive en el Perú— pagan el seguro social a sus empleadas del hogar? Los presentes nos miramos sorprendidos y la incomodidad de algunos se hizo evidente. Su perspectiva de extranjera desnudó lo que hacemos o dejamos de hacer los peruanos, inmersos como estamos en nuestras costumbres y la conversación giró en torno a la responsabilidad social individual. Hablamos de integridad, de valores y de coherencia. De lo que hacemos o dejamos de hacer en la intimidad de nuestras conciencias, empezando por casa.
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1 comentarios:
af hola hola holaaaaaa
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